| Solidez
de la familia, base del progreso económico |
| El
Premio
Nobel de Economía, Gary Becker, sostiene
que el Estado debiera jugárselas por la estabilidad
de familia pues genera efectos muy favorables
y a bajo costo para el conjunto de la sociedad |
Jorge Enrique Mújica, Forum Libertas
ANTE LOS CONSTANTES ataques que está padeciendo
la institución familiar, varias disciplinas
humanas y científicas han publicado resultados
importantes que dejan ver la incidencia negativa
que tiene en la sociedad las legislaciones que
la desprotegen.
Una de esas ciencias, cuyas investigaciones
y resultados se conozcan tal vez menos, es la
economía. Desde hace varios años
Gary Stanley Becker, premio Nobel en esa rama
1992, ha venido evidenciando que la familia es
el fundamento de la economía. ¿Cómo
justifica esta afirmación?
Becker parte de tres conceptos y principios
básicos de la economía:
A) los agentes económicos: personas
y organizaciones que buscan intercambiar bienes
entre sí para obtener beneficios,
B) el mercado: lugar donde se realiza el intercambio
de bienes entre agentes y
C) los factores de producción (tierra,
trabajo y capital): aquellos con los cuales se
elaboran bienes que los agentes necesitan (por
ejemplo, si el bien fuera el maíz, la
cantidad de tierra sería lo que le conferiría
valor, el capital sería la maquinaria
que interviene en el proceso productivo y el
trabajo la actividad humana que interviene en
el proceso).
Una vez repasados esos pilares, Gary
Becker se pregunta por qué se busca producir
bienes e intercambiarlos.
La respuesta es sencilla: todos los seres humanos
tienen necesidades y buscan satisfacerlas obteniendo
utilidades. Es precisamente a lo que satisface
una necesidad a lo que el hombre le otorga un
valor y así se genera la riqueza. Sin
embargo, piensa Becker, los recursos disponibles
son limitados y las necesidades son ilimitadas.
¿ Qué hace
el ser humano? Busca la eficiencia, mayor riqueza
a menor costo, es decir: los individuos buscan
maximizar su bienestar (pero viven en sociedad
y son parte de un grupo mayor), la sociedad busca
maximizar su utilidad (pero no es lo mismo que
lograr misma utilidad para cada uno). Y así explica
las diferentes clases socioeconómicas.
¿Cómo fundamenta Gary Becker
su investigación? Becker parte del campo
de los factores de producción. Considera
que hay un cuarto factor de producción
de mayor relevancia que los otros tres (tierra,
trabajo y capital) para producir bienes: el capital
humano.
¿Qué entiende Becker por capital
humano? Todas aquellas habilidades y cualidades
humanas que la persona tiene al nacer, que va
acumulando durante la vida y que contribuyen
a que realice su trabajo de manera más
eficiente, aumentando su productividad.
Así el premio Nobel logra poner a la
persona como centro de la economía y es
justamente aquí donde familia y economía
se enlazan.
La economía sostiene que la sociedad
busca maximizar utilidades y bienestar a lo largo
del tiempo. ¿Cómo se logrará?
Haciendo que el país incremente año
con año su riqueza.
¿Pero cómo sucederá esto?
Haciendo eficiente el proceso generador, el proceso
de producción e intercambio. Y es concretamente
en este paso donde la familia, como organización
humana básica y fundamental, puede hacer
que se logre esa eficiencia.
Repasemos por qué.
1. La familia realiza una gran inversión
en capital humano. Esta inversión la efectúan
los padres en sus hijos en áreas como
la salud o la educación, por ejemplos.
La inversión es grande y, desde la perspectiva
económica, el beneficio que a ellos les
produce es muy bajo. Nadie más la haría
sino los padres, ni aun el gobierno. De hecho,
esta inversión implica una renuncia a
otros bienes materiales (automóviles, viajes,
etc.). En palabras de Becker, los padres realizan
todo
eso porque son “altruistas” y le
dan un valor superior a ese altruismo que a cualquier
otro bien.
2. La sociedad no crece ni se desarrolla si
no invierte en capital humano. Si no hubiera
papás interesados en el bienestar de sus
hijos, no se hubiera dado un desarrollo económico
como el que sucedió en Estados Unidos
cuando, a mediados del siglo pasado, muchos padres
enviaron a sus hijos a universidades en lugar
de ponerlos a trabajar desde jóvenes.
Esto posibilitó el que ese país
se desarrollase pues el capital humano fue óptimo.
Con esas dos constataciones, Gary Becker justifica
la existencia de la familia y su carácter
de indispensable desde un punto de vista y argumentación
exclusivamente económico.
Pero no es todo. A partir de las implicaciones
y consecuencias positivas del nexo economía-familia,
Becker profundiza en el tema de la familia. Presenta
el matrimonio como una ganancia donde tanto el
hombre como la mujer obtienen un beneficio mayor
que el que tendrían permaneciendo solteros.
Parte de esa ganancia son los hijos.
Becker defiende que los hijos son una de las
razones por las que una pareja desea casarse.
Y recuerda, desde la óptica de la economía,
que son considerados un bien durable por los
padres, pues aunque en cierta núbil edad
no producen nada, en un futuro sí lo harán.
Por eso Becker se permite afirmar que es necesario
que los matrimonios tengan hijos pues únicamente
así garantizan que el crecimiento económico
de un país se prolongue.
Desde este punto de vista se entiende una afirmación
lapidaria del Nobel: un país sin personas
no contará con el capital humano ni con
la mano de obra necesaria para seguir generando
riqueza. Sólo con familias numerosas se
puede resolver el problema de la pobreza en el
mundo.
Otra afirmación de importancia en relación
con la familia es la incidencia negativa que
desde el punto de vista económico tiene
el divorcio en la sociedad. ¿Por qué una
persona busca divorciarse? Porque ve en ello
un beneficio. Pero, ¿realmente lo es?
Becker deja ver que esa concepción del
divorcio es errónea pues provoca serios
daños tanto en individuos como en sociedad.
Cuando una pareja se divorcia los principales
afectados son los hijos. Se ven afectados emotivamente
y psicológicamente y esto repercute en
la productividad. Pero no es todo.
Los antes cónyuges se ven también
afectados provocando que el Estado intervenga
destinando recursos, antes eficientemente asignados.
De ahí que el divorcio sea una lacra y
que deba ser legislado como irrevocable mediante
leyes.
Considerar el papel y valor de la sociedad
desde el punto de vista de la economía,
puede enriquecer y arrojar más luz en
orden a una concientización que puede
lograr dos cosas: reforzar la convicción
de apoyo a la misma o tambalear la postura contraria
a ella. Gary Becker pone en la mesa la urgente
necesidad de apoyar y poner la debida atención
que merece la familia.
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