El liderazgo bajo la lupa
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| Requisitos para que el líder potencie al máximo su organización, que puede ser una escuela, un liceo o un consultorio. |
Por Hernán Saavedra Bustamante, Director Escuela Alemania - Magíster en Administración Educacional
EN TODA ORGANIZACIÓN existe un líder con ideas que buscan innovar en el quehacer diario, ya sea cambiando el sistema de trabajo o simplemente aplicando nuevas estrategias de administración, que buscan alcanzar mejores resultados, en términos de logros y objetivos cumplidos.
Puede que el líder ejecute su labor positiva o asertivamente, pero también puede suceder lo contrario.
Por esta razón, Warren Bennis señala que todo líder debe tener las siguientes condiciones para alcanzar un eficiente y eficaz organización:
-Control en la atención: es la forma en que el líder busca a otras personas para que lo acompañen en su visión organizacional y le ayuden a propulsar las ideas que tiene al respecto.
-Control en el significado: se refiere a la capacidad que debe tener el líder para ser capaz de que los otros capten el significado de sus sueños y adhieran a ellos voluntariamente.
-Control de la confianza: aspecto que resulta fundamental en toda organización, ya que de ella depende el grado de credibilidad que adquirirá el líder frente a su organización, situación que logra sólo a través de otro elemento básico, la coherencia en el hacer, el decir y el actuar.
-Control de sí mismo: dice relación con el conocimiento de sus propias habilidades y cómo ponerlas al servicio de la organización.
Sin embargo, todos estos elementos no serían útiles si el líder no es capaz de hacerlos sentir en el conjunto de la organización, generando así lo que Bennis llama “la potencia”, que no es otra cosa que esa energía que vigoriza la organización y hace que el liderazgo sea percibido por toda la comunidad.
Esa potencia, señala Bennis, se puede apreciar o percibir cuando:
a) la gente se siente útil, es decir, cuando cada integrante sabe que su trabajo juega un rol fundamental en el engranaje de la organización.
b) las personas perciben que el aprendizaje y la competencia al interior de su organización es importante, lo que, además, es reconocido por los líderes, quienes, a su vez, visualizan los fracasos sólo como equivocaciones que nos ayudan a ir mejorando nuestro trabajo.
c) la gente es vista como parte de una comunidad porque junto al liderazgo hay un equipo, una familia, una unidad, aun cuando no todas las personas sean necesariamente empáticas.
d) la gente percibe que el trabajo es emocionante por sí mismo porque el líder hace aparecer el trabajo como algo que estimula, como un reto, algo fascinante y divertido.
En definitiva, el líder es aquel que es capaz de llevar a su gente de una situación a otra dentro de la organización, sin que ello signifique una situación de conflicto, sino, más bien, provocando con ello sensaciones emocionantes y que logran satisfacer las necesidades de los partícipes de esa visión y buscando alcanzar las metas y objetivos propuestos.
No cabe duda de que si todos estos elementos son tomados en cuenta a la hora de liderar un establecimiento educacional u otra organización, el producto, el fruto de esa inversión será exitoso y los resultados permitirán mirar con optimismo el futuro de nuestra educación municipalizada.
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