Al
rescate de nuestro patrimonio |
|
Comenzó
a desarrollarse el plan de manejo para salvaguardar
el Cementerio 1 de Valparaíso, uno de los puntos
urbanos clave para entender la condición patrimonial
de nuestra ciudad. |
Por Absalón Opazo Moreno
En
sus pasajes y mausoleos está una buena parte de la historia
de Valparaíso. Nombres ilustres que ahí descansan,
historias anónimas que dan para escribir un libro y una
estética clásica e inquietante en sus tumbas,
constituyen sólo una parte del valor patrimonial del
Cementerio Nº 1, ubicado en el cerro Panteón, en
el sector frente a la ex cárcel.
En un comienzo, este camposanto estaba ubicado en la periferia
de la ciudad. Con el paso del tiempo, el puerto creció
y rodeó con sus casas y calles el cementerio, que pasó
a convertirse poco a poco en un sitio de atracción
por sus innumerables atributos históricos y artísticos.
Un recorrido por sus calles es suficiente para entender la
formación de Valparaíso como puerto y urbe,
y para reconocer ciertas características de la identidad
porteña y - sobre todo - el legado tangible de los
inmigrantes que llegaron al Puerto.
Se trata de un tesoro que a pesar de su importancia cultural,
presenta en gran parte de sus instalaciones un progresivo
deterioro, causado por los años, los terremotos y el
desgaste natural de todo material. El camposanto necesitaba
una intervención y así lo entendieron un grupo
de profesionales del municipio de Valparaíso, que iniciaron
hace aproximadamente un año, un plan para recuperar
este valioso patrimonio histórico.
RECUPERACIÓN DEL HALL DE ACCESO
La semana del 9 de julio es clave en esta historia. Allí
comenzó a desarrollarse la primera fase de una iniciativa
para salvaguardar el hall de acceso del camposanto, tarea
que involucra a la Corporación Municipal, la Oficina
de Gestión Patrimonial del municipio, el Instituto
DUOC, la empresa Sodimac y un grupo de voluntarios europeos
y chilenos coordinados por la organización francesa
Rempart, que lleva 40 años sacando adelante proyectos
de Conservación del Patrimonio con voluntarios.
Básicamente, la labor a realizar consiste en el reforzamiento
estructural de los pilares, cornisas y cubierta del hall,
etapa que se estará llevando a cabo hasta fines de
julio. De ahí seguirá otra etapa (enero y febrero
de 2008), centrada en la restauración de esculturas
y espacios públicos de los sectores más antiguos
del sector, poniendo especial atención en las figuras
de mármol y la recuperación del pavimento original.
También ocupa un lugar importante en esta parte la
reestructuración total del espacio paisajístico,
que se configura como un elemento de potente belleza y atractivo
natural en cuanto a las vistas que el camposanto ofrece hacia
la ciudad y la bahía.
Hay que recordar además que ya existe un estudio que
da cuenta detallada de la situación actual del cementerio,
el cual fue obtenido con un proyecto Fondart realizado durante
2006 y que permitió impulsar el diagnóstico
que es la base de cualquier plan de salvaguardia patrimonial.
CAPACITACIÓN
Naturalmente, todo este trabajo requiere de una preparación
especial de los voluntarios, que serán quienes sacarán
adelante el trabajo práctico de recuperación
guiados por los expertos y utilizando materiales especiales.
En ese sentido, ellos participaron durante el primer semestre
del año en varios talleres de restauración de
mármol y fierro, donde además se les entregó
antecedentes históricos, antropológicos, culturales,
paisajísticos y arquitectónicos respecto al
concepto de cementerio patrimonial.
Con esta formación técnica y cultural, los
voluntarios ya comenzaron a trabajar en las bases de los pilares
del hall de acceso, bajo la atenta mirada del señor
Geraldo Ojeda, quien junto a un grupo de ingenieros en construcción
del DUOC, más algunos técnicos en prevención
de riesgos y una paisajista, son los responsables de la ejecución
del proyecto.
Con el correr de los días, aparecerán andamios,
materiales, herramientas, y el proceso tomará cuerpo
para beneficio - y desafío - de todos nosotros. Porque
el patrimonio es de todos y todos debemos cuidarlo.
Martes 17 de julio de 2007
|