Crisis ¿eterna? |
Aumento de un 30% en la subvención por alumno solucionaría gran parte de los problemas financieros de las escuelas y liceos municipales. |
Por Absalón Opazo Moreno.
Las voces de alarma se multiplican: la educación municipal hace agua en muchas comunas del país debido a la escasez de recursos económicos que la mantengan operativa.
La situación financiera del sistema público no da para más. Los municipios más pobres del país (como Valparaíso) deben destinar millonarios recursos a la mantención de escuelas y liceos, entregados por el Estado a las municipalidades durante la dictadura militar sin darle mayores fuentes de financiamiento.
Hasta el momento, la situación se había salvado gracias a las transferencias de plata desde el municipio a la Corporación. El año pasado, se entregaron más de mil millones. Este año ya vamos en casi 700.
El Concejo Municipal en pleno decidió no hacer más este ejercicio a contar de abril. “No se puede seguir subvencionando al Estado”, dijeron los concejales. Claro, debería ser al revés. Varios alcaldes y ediles del país apoyaron la decisión de los porteños y exigen una solución definitiva a este problema.
La propuesta que genera más consenso es el aumento de la subvención por alumno que entrega el Gobierno, en un 30%. Eso permitiría equilibrar los presupuestos y terminar con los déficit.
El alcalde Cornejo hace rato que viene anunciando este inminente colapso. El jefe comunal pone sus esperanzas en que la Presidenta Bachelet envíe un proyecto de ley que aumente la subvención.
Resulta incomprensible la ausencia de este ítem en la nueva Ley General de Educación que el Gobierno despachó al Congreso. Se suponía que las movilizaciones escolares de 2006 habían dejado en claro que parte importante del problema educacional era el financiamiento de los colegios municipales.
Más de la mitad de los escolares del país asisten a una escuela o liceo municipal. La mayor cantidad proviene de familias de escasos recursos. Nuevamente, los más pobres tienen que esperar. Pero, ¿esperar qué?
¿Una crisis eterna? ¿El quiebre? ¿El colapso? Las alternativas son pocas y la solución una sola: más recursos. Y Chile los tiene.
En los muros del liceo Eduardo de la Barra aún quedan murales que recuerdan la lucha de los “pingüinos” el año pasado. Aunque lo que se pedía entonces - y lo que se pide ahora - no es imposible, sino posible, la poesía mural vale para expresar un sentimiento que está latente en los estudiantes chilenos.
Este es el momento para que Chile asuma a la educación como una prioridad. Porque con el actual escenario, ni pensar en ser un país desarrollado: la desigualdad campea en esta larga y angosta faja de tierra.
Ojalá esta severa crisis se transforme en una oportunidad para que la educación municipal deje de ser el pariente pobre de la sociedad. El Gobierno tiene la palabra.
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