Reportaje
a escuela Federico Albert |
Establecimiento
ubicado en El Pajonal ha logrado importantes
avances en la educación de sus niños. |
Por Absalón Opazo Moreno
Con
una matrícula mixta de 130 niños
y un cuerpo docente de 12 profesores, la escuela
Federico Albert finaliza el 2008 con un positivo
balance en la gestión del director Miguel
Castro.
Este
año se dio inicio en esta escuela a un
plan de mejora institucional, que consideró
aspectos como liderazgo, gestión y planes
educativos, y que está cumplido “en
un 100% en sus metas”, indica Castro.
Esta
escuela está considerada dentro de la nueva
Ley SEP (Subvención Especial Preferencial).
Su índice de vulnerabilidad alcanza a un
92% del alumnado, por lo cual se hace indispensable
una planificación y la apertura de la escuela
a la comunidad.
Miguel
Castro (en la foto) explica que “en estos
momentos estamos vinculados con las cuatro juntas
de vecinos del sector, con el club deportivo Unión
Pajonal, y con el consultorio Las Cañas,
Con todas estas organizaciones desarrollamos un
trabajo en red”.
El
director también destacó el enorme
aporte de los funcionarios de la subsecretaría
de pesca, que han donado útiles y uniformes
a los niños, computadores, premiaciones
de fin de año, y la construcción
de una sala para los niños integrados.
Otro
logro obtenido por la escuela es el aporte de
la Universidad Andrés Bello, que ha llevado
en dos ocasiones a niños de la escuela
a visitar el Centro de Investigación Marina
de Quintay, haciéndolos participar en la
siembra del erizo.
Este
año además se concretó la
compra de una serie de instrumentos musicales,
gracias a otro aporte obtenido esta vez con la
Sociedad Nacional de Pesca. A ello se suma la
compra de un data, una impresora y una fotocopiadora.
Otro
avance llegó de la mano de un PMU, que
mejoró el comedor, la cocina, la bodega
y los baños de las manipuladoras de alimentos.
Se espera la pronta aprobación de otro
PMU, esta vez para hacer el cierre perimetral
de la escuela.
”En
estos momentos estaríamos necesitando dos
salas más en nuestra escuela, una para
la biblioteca, y otra para ocuparla como sala
de profesores, ya que la que había antes,
fue cedida para implementar el laboratorio de
computación”, puntualiza Castro.
En
la escuela Federico Albert destaca el trabajo
en equipo del cuerpo docente y la dirección,
y el aporte de instituciones externas. Se trata
de una escuela que mejora gracias a la vinculación
con la comunidad y a la enorme vocación
de sus profesores, decididos a trabajar por una
educación de mejor calidad.
Viernes 5 de Diciembre de 2008
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