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Montedónico juega y crece |
Conozca esta iniciativa del programa Habilidades para la Vida,
para los niños y niñas de la escuela. |

Con el objetivo de promover la participación en la escuela, el programa Habilidades para la Vida ha realizado una positiva intervención en la comunidad de Montedónico, sector vulnerable y estigmatizado pero en cuyas calles deambulan día a día cientos de niños y jóvenes.

La escuela Montedónico, dependiente de Cormuval, se ha transformado en el lugar de cobijo para muchos de estos chiquillos, que tras el término de las clases, se quedan gran parte de la tarde en la escuela. La utilización de ese tiempo libre fue el espacio de acción de este programa, que comenzó con el trabajo de un grupo de estudiantes de Trabajo Social de la U. de Valparaíso, integrado por Romina Toledo, Nicole Navarro, Karenn Riquelme y Evelyn Peña.

En este marco, uno de los ejes importantes es la consolidación y crecimiento del trabajo de las redes que se han conformado alrededor de varias escuelas porteñas. En el caso de la Montedónico, se han unido en la labor Cormuval, la Asociación Cristiana de Jóvenes de Valparaíso, la consultora “Después de Clases”, de la PUCV, y Habilidades para la Vida.

Las jóvenes monitoras destacan que en Montedónico, esta intervención es un necesidad. A manera general, el uso del tiempo libre después de clases también juega un rol importante en el proceso educativo, pues en él se confrontan varios discursos y modelos, muchas veces contrarios entre sí. En el caso de una población “vulnerable”, las amenazas son concretas y a pesar de las políticas “represivas” como el aumento de la dotación de Carabineros y el aumento de las penas, los flagelos siguen apareciendo y amenazando a los niños.

En el patio de la escuela Montedónico después de clases se conversa, se juega taca-taca, ajedrez, se baila, se actúa. En el fondo de la cancha, los murales realizados por los niños nos enumeran lo que ellos ya no quieren: “No más peleas, no más robos, no más drogadicción, no más burlas, no más garabatos”. La necesidad del afecto, del buen trato, es evidente y de ahí la importancia de esta llamada “intervención breve”, que saca al niño de la calle y los ayuda a utilizar lúdicamente su tiempo libre después de clases, de acuerdo a su edad.

La iniciativa del programa Habilidades para la Vida se realizó además en las escuelas Bolivia (cerro Bellavista), Portales (Playa Ancha) y Federico Albert (El Pajonal).

Trabajar por una buena infancia debiera ser de primera importancia para todos los países. La presencia de amenazas sobre la juventud y la niñez no son un buen síntoma para ninguna sociedad, así que al menos a nosotros, nos queda todavía un largo camino por recorrer en el abordaje y superación de esta problemática.

Jueves 25 de Noviembre de 2010
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