Coro venezolano
visita escuela de San Roque
| Agrupación
Niños Cantores de La Victoria realizaron
una animada presentación que incluyó
baile y mucha alegría. |
Aprovechando
su participación en el Festival Internacional
de Coros Infantiles, que por segundo año
consecutivo se realiza en Valparaíso, el
coro venezolano Niños Cantores de La Victoria
llegó hasta la escuela Jorge Alessandri
de San Roque, para compartir su música
con la comunidad escolar.
Dirigido
por el profesor Félix Avila, los Niños
Cantores de La Victoria es una agrupación
de gran trayectoria: 26 años, de los cuales
17 han estado a cargo de Avila. Esta era su primera
vez en Chile y la opinión de todos sus
integrantes es unánime: “una alegría
de país”.
La
Victoria es una ciudad que queda a 40 minutos
de Caracas. Allí se ha desarrollado esta
iniciativa, que busca mostrar un trabajo artístico
completo en torno a un mensaje: “la idea
es unir a los países por la paz, para pedir
que en todos lados se atienda como corresponde
a la educación y a las comunidades que
las rodean”, dice el director Félix
Avila.
La
puesta en escena del coro incluye instrumentos
musicales, como batería, teclado y bajo
eléctrico, y bailes. Esta vez se sumó
otro componente: la animada participación
del público, compuesto por los niños
de la escuela, sus profesores, auxiliares, y uno
que otro apoderado.
En su paso por nuestro país, este coro
venezolano ha pisado los escenarios de los teatros
municipales de Valparaíso, Viña
del Mar y Casablanca.
La visita fue gestionada por el mismo director
de la escuela Alessandri, Claudio Silva, quien
es vicepresidente de la Agrupación de Estudios
de la Música, entidad que organiza el Festival
Internacional de Coros Infantiles.
El director explica que “la idea de esta
actividad es que nuestros niños conozcan
a niños de su misma edad, pero que vienen
de otra realidad, y que están haciendo
algo tan bello como la música, llevando
un mensaje de paz”.
La
idea es que todos los años, un coro de
niños que participe en el Festival Internacional
visite la escuela, pensando quizás en extender
la idea a algún otro establecimiento.
Sin
dudas se trata de una iniciativa que nutre la
cultura en común que tenemos los latinoamericanos.
Y además, lleva alegría y optimismo
a nuestros niños.
Viernes 9 de octubre de 2009
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