Notable
distinción a liceos porteños
en el ámbito de la alimentación
| Instituto
Marítimo y María Luisa Bombal
fueron dos de los tres colegios mejor evaluados
en Curso de Perfeccionamiento del Centro Internacional
de Estudios Pedagógicos de Francia. |
Una
de las mejores noticias del año se vivió
este mes de octubre en el sistema municipal de educación
de Valparaíso. Se trata de una notable distinción
a los proyectos educativos de los liceos María
Luisa Bombal y Marítimo, en el área
de la alimentación, realizada por el Centro
Internacional de Estudios Pedagógicos de
Francia, a través de un curso de perfeccionamiento
que contó con el apoyo del Ministerio de
Educación.
Todo comenzó con una convocatoria abierta
publicada en la página web del Mineduc,
donde se invitaba a los establecimientos educacionales
con enseñanza técnica en el área
de la alimentación, a postular al “curso
de perfeccionamiento en estrategias de trabajo
con el sector productivo, para directores y jefes
de especialidad o producción”.
El objetivo de esta iniciativa era contribuir
al desarrollo profesional de los docentes a cargo
de diseñar, planificar, organizar y coordinar
las actividades de las especialidades de los liceos
con enseñanza técnico-profesional,
específicamente en lo que tiene relación
con la articulación y vinculación
con el mundo laboral y las empresas. En otras
palabras: mejorar las competencias a nivel de
la enseñanza, con miras al desempeño
profesional de los alumnos.
En total, fueron 15 establecimientos los seleccionados,
quienes comenzaron un arduo camino que los llevó
por 5 etapas, incluyendo una pasantía en
Francia y una jornada de capacitación en
Santiago. Al final del proceso, sólo 3
liceos fueron evaluados con distinción
máxima: el Marítimo, el María
Luisa Bombal y el liceo de Arica.
HABLAN LAS PROTAGONISTAS
El liceo María Luisa Bombal ocupó
el primer lugar en la evaluación a nivel
nacional. Mariela Saldaña, jefa de formación
profesional y producción del colegio, indicó
que “desde un principio, se nos dijo que
había que trabajar en base al proyecto
educativo del liceo. Pero después nos fuimos
dando cuenta que nuestro plan necesitaba fortalecerse,
y con la participación que tuvimos en este
curso, pudimos contar con excelentes herramientas
para potenciar nuestra idea”.
Mariela viajó a Francia acompañada
por la directora del Bombal, Rosita Viano. Ahí
pudo comprobar los altos niveles de exigencia
para la enseñanza técnico-profesional,
no sólo en el área de la alimentación:
“se preocupaban de todo, desde la puntualidad
hasta tener un 100% de asistencia a los distintos
talleres y módulos en los que trabajamos”.
Sin embargo, para Mariela, ahora viene la parte
más difícil: la implementación
del proyecto, la obtención de los objetivos,
y el seguimiento de los profesionales del Centro
Internacional de Estudios Pedagógicos de
Francia.
“Entre nuestros planes se cuenta justamente,
relacionarnos con nuestros exalumnos a través
de un soporte web. También nos interesa
concretar la elaboración de productos de
distintas empresas en los talleres del liceo,
además de otras alternativas como pasantías
para profesores y alumnos en Francia y la implementación
de una Unidad Productiva de Elaboración
Industrial de Alimentos en nuestro liceo”,
explicó Saldaña.
En tanto, su colega del Instituto Marítimo,
Verónica Barreto, jefa de formación
profesional del establecimiento, y que participó
del proceso junto a la directora Natacha Méndez,
dijo que “nuestro proyecto desde un principio
se planteó como un fortalecimiento del
perfil de nuestros alumnos en el área de
la alimentación, no sólo a nivel
cognitivo, sino también en cuanto a competencias
como la actitud y el procedimiento”.
En el Marítimo, que ocupó el segundo
lugar nacional en la evaluación de los
franceses, los estudiantes del área alimentación
pueden optar a ser panaderos o pasteleros. En
ese sentido Barreto indicó que “estamos
extendiendo lazos con los distintos gremios del
sector para trabajr en conjunto con nuestros alumnos.
Tenemos mucha conciencia de la importancia de
trabajar en red en estos tiempos”.
La profesional también destacó
el alto nivel de exigencia del curso, lo que en
el fondo queda explícito en que sólo
3 de los 15 establecimientos participantes obtuvieron
una buena evaluación.
”Esto nos indica que estamos en buen camino,
trabajando bien, buscando relacionarnos cada vez
con más empresas, pero siempre con el horizonte
puesto en mejorar la formación de nuestros
alumnos. El ‘saber ser’ es fundamental
para el técnico-profesional actual y a
eso apostamos”, concluyó la docente.
Viernes 23 de Octubre de 2009
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